CUIDAR AL EQUIPO ES TAMBIÉN UNA DECISIÓN DE NEGOCIO
Fuente: Rosamaría Vélez, Coordinadora Nacional de Seguros y Financiamiento de Riesgos, PNUD México | Publicado: Marzo 13, 2026
En el corazón de cada restaurante hay mujeres. Están en la oficina, en la cocina, en la barra, en la caja. Sostienen, junto con el equipo, el trabajo del establecimiento, y, sin embargo, son también quienes con mayor frecuencia carecen de algo esencial: protección cuando algo sale mal.
Vale la pena hacerse una pregunta incómoda: ¿cuántas de las personas que trabajan en tu restaurante, y en especial las mujeres, tienen acceso a un seguro de salud, de accidentes o de vida? Algunas estadísticas señalan que, en México, la rotación en el sector supera el 100% anual, y los datos del IMSS muestran que la mayoría del personal operativo no llega a los dos meses en un mismo empleo. Las causas son múltiples, pero una de las menos exploradas es que cuando el trabajo no ofrece protección, no ofrece arraigo.
Ofrecer un seguro no es solo un gesto de cuidado, sino también una decisión de negocio inteligente. La evidencia lo respalda. En pilotos de seguros inclusivos con mujeres trabajadoras se ha comprobado que el acceso a cobertura de salud reduce el ausentismo, fortalece el vínculo con el empleador y genera lealtad difícil de comprar con cualquier otro beneficio. Una trabajadora que sabe que si se enferma no perderá todo lo que tiene, es una trabajadora que quiere quedarse. Lo mismo aplica para todo el equipo: cuando el personal siente que el restaurante les respalda, el compromiso cambia.
Los seguros colectivos para personal de restaurantes son más asequibles de lo que muchos/as dueños/as y gerentes imaginan. A través de esquemas grupales, es posible acceder a coberturas de gastos médicos menores, accidentes, vida e incluso asistencias del hogar, por primas que pueden rondar entre 60 y 150 pesos mensuales por persona. Algunos productos permiten incluso que la trabajadora extienda la cobertura a su familia. Para las mujeres, que en México siguen siendo las principales cuidadoras del hogar, eso no es un extra: es lo que convierte un seguro en una red de seguridad real.
Con el Mundial 2026 en puerta y la presión que eso representa para contratar, capacitar y retener talento a marchas forzadas, el sector restaurantero tiene una oportunidad de diferenciarse. No solo como empleador que paga a tiempo, sino como empleador que protege, que cuida.
Hay un primer paso concreto: preguntarles a ellas. Sentarse con las mujeres del equipo y preguntar qué riesgos les quitan el sueño, qué las haría sentirse más seguras, qué cobertura cambiaría algo en su vida. Ese ejercicio, además de orientar la elección del producto más adecuado, ya es en sí mismo un acto de reconocimiento.
De ahí, con esa información en mano, buscar con una aseguradora la solución que mejor se ajuste a las necesidades reales. Para quienes quieran ir más allá, iniciativas como el Insurance and Risk Finance Facility (IRFF) del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) trabajan precisamente ese puente: conectar al sector asegurador con quienes más necesitan protección, para que los productos que lleguen a las personas sean productos que realmente funcionen para ellas.
Ese es el tipo de liderazgo que vale la pena celebrar y construir. Porque cuidar al equipo no es un extra, es lo que distingue a quienes dirigen un negocio de quienes dirigen una comunidad.
Por Rosamaría Vélez, Coordinadora Nacional de Seguros y Financiamiento de Riesgos, PNUD México



