LA SUSTENTABILIDAD CON RESPONSABILIDAD COMPARTIDA
Fuente: Rodrigo Feria Cano, Director Ejecutivo de Fundación Coca-Cola México | Publicado: Marzo 06, 2026
La sustentabilidad empresarial cobra verdadero sentido cuando se conecta con desafíos reales del país y se traduce en soluciones concretas para las comunidades.
Hoy enfrentamos una realidad que nos interpela. De acuerdo con datos de la Secretaría de Educación Pública de 2023, más de 17 mil escuelas de nivel básico en México no cuentan con acceso al agua. Esta cifra no es solo un indicador de infraestructura; es un reflejo de desigualdad estructural que impacta directamente en la salud, la asistencia escolar y el desarrollo pleno de niñas y niños.
Frente a este contexto, desde Fundación Coca-Cola México impulsamos el programa Escuelas con Agua, una iniciativa que busca mover la aguja en una problemática focalizada pero profundamente relevante: la falta de acceso al agua en planteles educativos.
El programa instala sistemas de captación pluvial que recolectan agua de lluvia, la filtran y la desinfectan para su uso en sanitarios, lavado de manos, limpieza de aulas y riego. Estos sistemas brindan entre tres y seis meses de autonomía hídrica a las escuelas y fortalecen su resiliencia ante periodos de escasez. Más allá de la infraestructura, el objetivo es contribuir a que las escuelas cuenten con condiciones dignas para el aprendizaje.
Sin embargo, la sustentabilidad real no termina con la instalación de tecnología. Escuelas con Agua también incluye capacitación a la comunidad escolar y la conformación de comités de madres y padres de familia responsables del mantenimiento de los sistemas. Este componente social es clave: buscamos que el conocimiento permanezca y que la comunidad se apropie de la solución. La sostenibilidad técnica debe ir acompañada de sostenibilidad social.
El programa también integra un esquema 1x1 para sumar aliados y multiplicar el impacto: por cada escuela apoyada por un aliado, la Fundación dona otra.
Este ejemplo refleja una convicción más amplia. Para quienes formamos parte de la industria de alimentos — incluyendo al sector restaurantero— el contexto actual exige una visión similar. Las nuevas generaciones de consumidores toman decisiones de compra cada vez más informadas y conscientes. Buscan operaciones responsables con el medio ambiente, trazabilidad en las cadenas de suministro y compromisos sociales tangibles. La sustentabilidad ya no es un diferenciador accesorio; es un criterio de competitividad.
Las empresas del sector pueden impulsar prácticas de eficiencia hídrica y energética, reducir desperdicios, fortalecer cadenas de valor locales y vincularse activamente con las comunidades donde operan. Cuando una empresa se involucra en causas de alto impacto nacional —como el acceso al agua, la seguridad alimentaria o la educación, por mencionar algunas— no solo fortalece su reputación; fortalece el tejido social del que depende su propio crecimiento.
En Fundación Coca-Cola México creemos que la colaboración multisectorial es el camino. Gobierno, sociedad civil y empresas debemos sumar capacidades para atender desafíos estructurales.
Porque cuando garantizamos acceso al agua en una escuela, no solo resolvemos una carencia inmediata: sembramos salud, educación y oportunidades. Y en esa ecuación, gana la comunidad, gana la industria y gana México.
Por Rodrigo Feria Cano, Director Ejecutivo de Fundación Coca-Cola México



